
Todos los pintores aprenden las mismas lecciones. La diferencia radica en cómo las aprenden. Algunos aprenden a las malas: con trabajos fallidos, devoluciones, pérdidas de dinero y clientes frustrados. Otros aprenden mediante una formación estructurada que evita años de ensayo y error.
Hemos visto ambos caminos de cerca. Este artículo analiza las cinco lecciones que casi todo pintor aprende con el tiempo, y por qué aprenderlas pronto es la manera más rápida de mejorar la calidad, la eficiencia y la rentabilidad.
Si es propietario de una vivienda, esto explica por qué los pintores profesionales cuestan más (y por qué vale la pena).
Si eres pintor o contratista, esta es la hoja de ruta que la mayoría de la gente desearía haber tenido antes.
Al principio, los pintores se centran en las marcas, los colores y los acabados. Pero después de que algunos trabajos no salen bien, la verdad se hace evidente: la pintura rara vez causa problemas; la preparación sí .
La mayoría de los fracasos provienen de:
Los pintores experimentados saben que la pintura sólo hace lo que la superficie le permite hacer.
La pintura simplemente revela el trabajo que hay debajo de ella.
Casi todos los pintores intentan esto al menos una vez. La cobertura parece escasa, así que aplican una capa más gruesa. Luego vienen los problemas:
Una capa más gruesa no mejora la cobertura: magnifica los errores .
Dos capas controladas superan a una capa pesada siempre. Los profesionales están capacitados para: